Tres generaciones de agricultoras conviven bajo un mismo techo. Anna está embarazada y sólo piensa en castraciones. La abuela cuida sus plantas de tomates, que este año están dando más frutos que nunca. Y Katinka se aferra al negocio familiar. La leche ha sido un producto poco rentable desde hace tiempo. La agricultura en general está en decadencia y cada vez más granjas se ven obligadas a cerrar. Pero ella quiere ser agricultora. Deberá encontrar un granjero que busque esposa ya que se sabe que sólo los hombres heredan las fincas. Rodada en un dialecto de Baviera y con mayoría de intérpretes amateurs, esta ópera prima con aire de documental muestra el idilio y el aislamiento de un verano de la vida rural.